martes, 23 de octubre de 2018

No lo entiendo



Podría crear unas cuantas entradas con este mismo título, hasta se me ocurre que podría numerarlas. Y es que hay cosas en esta vida que nunca entenderé...

¿Acaso será cierto? Yo muchas veces lo digo, bromeo con ello... ¿Seré un alien?... Eso tengo escrito en la descripción de mi Facebook. Por que es tanto lo que no llego a comprender de este planeta, de este mundo...

Lo que vi ayer lo he visto muchas veces, y otras personas con las que he hablado, también lo ven a menudo, y están de acuerdo conmigo. Así como a diario soy testigo de muchas otras acciones para mi completamente incomprensibles.

Me dirigía yo al Centro de Salud, como tantas veces, a recoger el material sanitario que utilizo en casa, para mi madre. Me detengo en el semáforo de una calle ya próxima al centro, una avenida donde circula mucho tráfico. Yo, como tengo costumbre, me quedo bien atrás de la baldosa. Pero delante hay un hombre y una mujer con un carricoche con el niño o niña en él, esperando a cruzar...

Hasta aquí nada raro, ¿verdad? Pues lo raro sería (por desgracia) no haber presenciado esta misma escena tantas otras veces. No se que pasará por al cabeza de algunas personas, no me lo explico. El caso es que el carricoche ¡estaba completamente en la calzada!!! Así como si estuviese la mujer en alguna especie de carrera o algo así.

De la baldosa a la calzada hay uno o dos segundos, ¿En serio tienen tanta prisa? Y aunque la tuvieran, ¿Es normal comportarse así? Para mi, la imagen es espantosa. Además es una baldosa muy amplia, con sitio de sobra.

Como ya digo, no es nada nuevo esto que cuento, como por ejemplo el otro día vi a un hombre cruzar el semáforo en rojo, con un niño de la mano. Venían vehículos y cruzaron corriendo. Poner en peligro la vida del niño, el cual además está recibiendo muy mala lección, pues no me parece lo más correcto.

En este mismo semáforo recuerdo también un hombre al otro lado de la calzada, bastante mayor, con bastón... El semáforo en rojo, vehículos pasando... Y el hombre ¡cruza de repente! No se, tal vez llegaba tarde al bingo, vete a saber... Y al ir acercándose a mi y pasar por mi lado, el hombre esbozo una sonrisa burlona. En fin...


En este blog, como ya indico en la página de las Condiciones de uso y Avisos Legales, no admito comentarios insultantes ni otros comportamientos ofensivos, por lo tanto soy el primero que debe cumplirlo. Y así será... Pero es fácil imaginar que por mi cabeza no pasan precisamente elogios hacia esta gente y su comportamiento.

Podría terminar diciendo aquello de "a mi que me lo expliquen". Pero sería inútil que lo hicieran, porque por mucho que me lo llegaran a explicar, seguiré sin entenderlo...


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